Esta semana visitamos el showroom de Bavastro e Hijos y nos encontramos con una colección que, más que objetos, parece contarnos historias. Eugenio nos recibió con la calidez de siempre y nos guió por una selección que celebra la aventura, el diseño y el espíritu de descubrimiento.

La muestra de este mes reúne objetos náuticos y aeronáuticos con un encanto atemporal. Entre los destacados, descubrimos una increíble variedad de globos terráqueos: desde modelos clásicos hasta piezas más modernas, en materiales como madera, metal y hasta esferas armilares que parecen sacadas de una biblioteca antigua.

La colección también incluye relojes únicos, como uno con forma de volante de auto y modelos triangulares en acabado plateado que se roban todas las miradas. Cada uno con una estética singular, pensados para sumar carácter a cualquier ambiente.

El recorrido continuó con piezas que enamoran por su nivel de detalle: lupas con forma de tortuga, brújulas, relojes de arena y telescopios en diferentes tamaños, tanto de mesa como de pie. Objetos que evocan el pasado, pero que siguen siendo vigentes en el mundo de la decoración con identidad.

Y para los fanáticos del estilo náutico o vintage, hay verdaderas joyas: adornos de avión en metal, barcos en miniatura, campanas marinas y apretalibros con forma de ancla que aportan ese toque de exploración y nostalgia a cualquier espacio.

Todo esto forma parte de un remate de más de 250 lotes, disponible online hasta el 7 de mayo, una oportunidad imperdible para coleccionistas, amantes del diseño y quienes buscan piezas únicas para sus espacios.

Una vez más, Bavastro e Hijos sorprende con una propuesta que combina elegancia, originalidad y esa pasión por los objetos con historia. Un paseo que nos recordó que la decoración también puede ser una forma de viajar en el tiempo.

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