
Hoy tuvimos la oportunidad de comprobar en primera persona la calidad y resistencia de las alfombras RUGit junto a Isabel Buero, y el resultado nos dejó impactadas. Estas alfombras, además de tener diseños espectaculares y una textura increíblemente suave, están diseñadas para resistir el uso diario sin perder su estilo.
Para demostrarlo, las sometimos a una prueba desafiante: las manchamos con salsa de soja, una de las sustancias más difíciles de remover en cualquier tipo de tejido. Pero lo más impresionante fue que en solo unos minutos logramos limpiarlas por completo sin dejar rastro de la mancha.

El procedimiento fue simple. Usamos jabón blanco, una esponja y agua tibia, presionamos suavemente sobre la mancha hasta que comenzó a desaparecer y, con un paño húmedo, realizamos movimientos de topping. En cuestión de minutos, la alfombra quedó impecable, como si nada hubiera pasado.
Otro gran diferencial de RUGit es que sus alfombras son aptas para exteriores. No solo resisten el agua, sino que podés dejarlas a la intemperie sin preocupaciones. Y si querés una limpieza más profunda, basta con una manguera o una hidrolavadora para que vuelvan a estar como nuevas.
Una vez más, RUGit nos demuestra que la estética y la funcionalidad pueden ir de la mano. Agradecemos a Isabel por compartir este tip tan útil que nos facilita la vida y confirma que estas alfombras son una inversión segura para cualquier hogar.