Sobre una espectacular residencia de Carrasco, construida en 1925, entonces propiedad del abuelo del exintendente Mariano Arana, Máximo, se ubica hoy el hotel boutique Alquimista Montevideo. 

Sus propietarios, la uruguaya Carolina y el inglés Mark se enamoraron del lugar, lo adquirieron en 2017 y reciclaron manteniendo al máximo su estilo que, para ser una casa de época, es super iluminada y con un jardín que invita a quedarse y quedarse.

La amoblaron con un gusto exquisito, con muebles que trajeron de Inglaterra y otros que adquirieron aquí, combinando estilos para mantener lo clásico con la practicidad moderna. En definitiva, que la casa no perdiera su esencia, nos cuentan Carolina y Mark. 

Las camas y armarios ingleses son fabulosos y nos llamaron especialmente la atención las mesas de luz de las habitaciones: son de Guatemala.

A los clientes les encanta ser atendidos por los propios dueños, ya que además de encantadores tienen una linda historia atrás. Se conocieron en 1996, vivieron en Bahamas, Suiza e Inglaterra, de donde tienen cantidad de anécdotas, y hace siete años se decidieron por Uruguay apostando a un emprendimiento que ellos definen como un “restaurante con habitaciones”. 

Tienen tres hijas, Georgi que estudia en Inglaterra, y Sofía y Poppy que ya están muy bien instaladas en el “paisito”.

El restaurante del Alquimista ofrece una comida anglo-uruguaya y los dueños destacan que apuestan a lo orgánico: pollos, huevos, verduras. Se han inspirado en sus viajes para idear un menú que incluye comida inglesa, india, persa. “Nos encanta idear y cuidamos al máximo todos los productos que ofrecemos”, dicen, y agregan que ofrecen almuerzo, té y cena para huéspedes y también para quien quiera ir a visitar ese enclave soñado. 

Está abierto de jueves a domingo, y también se realizan eventos empresariales y casamientos civiles. 

Y por supuesto que preguntamos precios de la habitación: ronda entre 120 y 155 dólares.

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