Se reutilizaron muebles y adornos que los dueños de casa ya tenían, ya que Opi es una convencida de que hay que respetar muchísimo la historia de los clientes, aquella que llega en forma de mobiliario, recuerdos, cuadros, tapices, fotografías y antigüedades.

El living quedó fabuloso: retapizó con fundas los sillones en tonos tierra y colocó unas lámparas de pie bajas y modernas a sus costados. Mandó lavar una gran mesa ratona para que quedara en un tono madera natural. Un tapiz lo encuadró y luce genial en una de las paredes. Se eligió un tono hielo para pintar las paredes. Eligió distintas texturas y tonos en lino así como una magnífica alfombra trenzada en yute.

El escritorio fue tapizado en rafia y la mesa de roble arenado, mandada hacer especialmente por Opi que afirma: “menos es más”.

El comedor quedó tan elegante cambiándole las sillas. Son como butacas muy cómodas de respaldo bajo. “A mi me gusta que se vea como todo el plano de la mesa y las sillas, y más con este espejo que refleja toda la naturaleza del living”, explica Opi.

Gracias Opi y a nuestros seguidores ¡pasen e inspírense!

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