Este barrio supo ser oasis de muchas familias 👨👩👧👧 que por 1920 construían sus ranchos de madera para pasar fines de semana y veranos, rodeados de bosques 🌳 y lagunas, y con la costa del Río de la Plata a pocos metros. Algunas de esas propiedades recicladas aún se pueden ver en la zona de la Mulata.
El desarrollo de Punta Gorda se plasmó por 1950, ya con casas 🏠 más importantes que irían dando forma al barrio, actualmente integrado mayoritariamente por casas y edificios bajos. El reconocido ingeniero Eladio Dieste construyó allí una gran casa para su numerosa familia, muy cerca de la Plaza Virgilio o de la Armada.
Esa plaza se convirtió en uno de los pulmones verdes del barrio, por sus características de parque, con muros bajos, árboles 🌲🌳 y barrancos. Su gran espacio abierto reúne familias y niños los fines de semana, con una vista privilegiada del mar 🌊🐚.
Otro hito urbanístico del barrio es el Molino de Pérez rodeado de barrancos, que supo funcionar hasta 1895 con fines industriales. Ese año fue prácticamente arrasado por las lluvias. Los restos fueron semi- restaurados y allí hasta se ubicó alguna vez el atelier del artista Pedro Figari. Luego, con el tiempo, se desarrolló el Parque Baroffio y se recicló el lugar para una biblioteca y espacio para las distintas artes 🎨🖼️👨🏻🎨.
Su ubicación entre Carrasco y Malvín, su proximidad a la Rambla, sus calles arboladas, pronto convirtieron a Punta Gorda en un barrio residencial con una arquitectura que transita desde lo más clásico a edificios bajos de diseño minimalista. Quienes viven ahí -muchísimos de toda la vida- nos contaron que no cambian su barrio por nada del mundo, ya que encuentran una gran calidad de vida.
👉 Hoy el costo del metro cuadrado en Punta Gorda está en torno a los U$S 2200 para casas y U$S 3100 en apartamentos, ubicándolo entre los diez barrios más caros de Montevideo.








