San Nicolás es más que un barrio, afirman sus desarrolladores y sí, lo comprobamos in situ. Es un paraíso, tal cual lo definen quienes lo imaginaron y proyectaron.
Recorrimos el barrio-jardín y quedamos deslumbradas con la paz y la tranquilidad que se respira. Es como que allí, se deja el estrés en los portones de ingreso.
Lagos, parques, árboles, niños jugando en las calles sin que nadie los supervise, yendo solos a los colegios de la zona o a casas de amigos, andando en bicicleta, adultos caminando, corriendo y haciendo ejercicio en ese entorno espectacular
¡Es como de otro mundo!
Nos pareció único en el sentido que te ofrece una calidad de vida excepcional, rodeada de pájaros, árboles y mucho verde y a la vez, estás en el centro del mojo, con todos los servicios que ofrece Carrasco. A minutos de los colegios, clubes, supermercados y shoppings.
Nos encantaron las casas, son divinas. Conjugan lo clásico con lo moderno, a gusto de los que eligen vivir ahí pero, con el concepto San Nicolás: diseño y calidad entre 5.000 árboles de 20 especies, 4 hectáreas de calles asfaltadas y verdes y 2 hectáreas de lagos y parques
¡Tiene todo!
Sinceramente nos encantó poder ver que varias generaciones de chicos van a crecer sin miedo, con la libertad que teníamos nosotras cuando éramos chicas, de andar por todos lados sin temor
¡Falta solo el que reparte la leche en envase de vidrio casa por casa como en nuestra época!
Nos contaron que se abre la 7ma etapa de esta urbanización exclusiva. Te aconsejamos visitarlo si estás pensando en construir.
¡Es soñado!








