Rafael Viñoly se consideraba uruguayo como lo manifestó en muchísimas entrevistas más allá de que se crió y formó en Argentina y luego emigró a Estados Unidos. Sus obras en el mundo entero son legado de este Maestro de la arquitectura que brilló por su talento y humanidad.
En Uruguay nos deja obras emblemáticas como el Aeropuerto Internacional de Carrasco, el puente redondo sobre Laguna Garzón e innumerables edificios y residencias. Pero su legado es impresionante desde ese espectacular Foro Internacional de Tokio, el Curve Theatre en Leicester, Reino Unido, la Universidad de California en Los Ángeles, entre tantísimos otros trabajos y rascacielos en Estados Unidos, Dubai, Reino Unido, Japón, entre otros.
Tras su fallecimiento a los 78 años, el pasado 2 de marzo, desde toda la prensa mundial se resaltó su manera tan personal e innovadora de entender la arquitectura, dejando tras de él edificios icónicos a nivel mundial.
«La arquitectura no es simplemente un esfuerzo artístico, ni un mero reto técnico u organizativo; es una práctica social con un impacto considerable en el entorno colectivo, mucho más allá de los efectos de su visión inicial. Y es esa responsabilidad hacia el entorno lo que define el ámbito de competencia de la profesión». Palabras de Viñoly.
Su hijo Román Viñoly expresó: ”Los socios y directores de Rafael Viñoly Architects, muchos de los cuales colaboran con él desde hace décadas, extenderán su legado arquitectónico en el trabajo que seguiremos realizando día a día”.
¡Hasta siempre Rafael!