Para el artista lo más valioso de su trabajo es lograr mostrar su universo personal. The Magazine by Casas y + conversó de arte, interiorismo y de la vida de este pintor y diseñador que cosecha reconocimientos en el país y en el mundo.
Pinta desde los cuatro años, nunca dejó el pincel, aunque los caminos luego lo llevaron hacia la publicidad donde se destacó por su creatividad.
En cierto momento, según confiesa, “el arte estalló”. Se le abrió un mercado importante en Europa y dejó la publicidad para dedicarse de lleno al arte.
Gastón Izaguirre -hoy consagrado artista nacional- afirma que el arte es como una “necesidad fisiológica mediante la cual se expresa”. “En vez de pagarme el psiquiatra voy directo al lienzo”, dice entre carcajadas.
“Los personajes de mi obra son una simple imagen de cosas que yo vivo. En realidad tiene que ver con lo que voy viviendo, es como autobiográfico”, indica Izaguirre, quien recientemente lanzó una nueva muestra que denominó “Feliz” en el Hotel Costanero by MGallery.
Esa creatividad y su pasión por el arte lo llevó también con éxito hacia el interiorismo, donde plasma otra faceta del arte. Para Izaguirre son diferentes formas de expresarse. “El arte es más íntimo, me gusta pintar solo, es como una situación conmigo mismo. El interiorismo es diferente porque ahí debo trabajar en equipo con el cliente, seguir un brief, trabajar con proveedores y otros. Pero también en esa creación hay arte y me encanta”, explica.

“Lo más valioso para el artista es que muestre su universo personal, eso es fundamental. Y no intentar satisfacer lo que se usa, o lo que está bien o mal”, afirma. “Por lo menos eso fue lo que a mi me funcionó, obstáculos tenemos todos. Para mi tenés que dejarte llevar por lo que te vibra. No ser dependiente de nada. Yo soy el ejemplo claro de que no dependo de nadie. No dependo de galerías, de estudios de arquitectos, de nada. Hay que mostrar y en este mundo que vivimos las redes sociales han sido fabulosas. Te permite llegar a todo el mundo de una forma muy concreta, tanto en el arte como en el interiorismo”.
Está convencido que el arte no tiene que combinar con nada, habla por sí solo. “Tiene que generar una emoción, una situación. No es que tenés que poner un cuadro de tal color porque combina. Eso es lo opuesto al interiorismo”.
Para Izaguirre, en el interiorismo hay diferentes estilos. “Para contratar un diseñador de interiores te tiene que gustar su estilo. En mi caso es más ecléctico, me gusta más la mezcla de elementos. No me gusta tanto en una sola onda. Es arte, no hay una fórmula ni un secreto para el éxito”.
El artista en su intimidad
En la casa de Gastón Izaguirre se encuentran obras propias pero también de muchos otros artistas. Y lo que más disfruta es el área social de su hogar. “Me hice una casa que corresponde a mi forma de vivir. Tengo cuatro ambientes sociales enormes, y son los que más disfruto porque es parte de mi vida. Las casas tienen que ser reflejo de lo que son las personas, por eso es fundamental que el interiorista genere una fusión con el dueño de la casa”.
Para pintar, Izaguirre tiene su taller. “Necesito estar solo y ahí es cuando todo fluye. Y allí también doy clases. Es fundamental el desarrollo de cada uno y buscar la forma de que a cada uno la vida le sea fabulosa. Ese es el secreto: buscar que la vida sea fabulosa”.
