Una y otra vez nos preguntan cómo nació Casas y +. Y nos apasionamos tanto contando la historia que decidimos hacerlo en varias publicaciones. ¡Una no nos alcanza! 😆
Capitulo 1.
Titi encuentra un paraíso pero…
En 2018, en una de las cientas de llamadas que le realiza Titi a Caro le cuenta que cree haber encontrado la oportunidad .
«¿La oportunidad?», preguntó Caro.
Una casa que solo se ve un jardín y un lago pero está un poco -o bastante- venida a menos», respondió tímidamente Titi. «Pero tenemos que ir a verla ya», le dijo.
En ese entonces, Caro trabajaba en Inmobiliaria Vargas por lo que no le resultó nada difícil comunicarse con sus colegas de Inmobiliaria Roig para saber más de lo que hasta ese momento no era más que una idea loca de dos primas que celular mediante, y sin ver la casa, se convirtió en un desafío: invertir en esos ladrillos.
«Fue llegar y las dos nos enamoramos inmediatamente de la casa», cuenta Titi.
Pero llegar no fue nada fácil. Antes hubo que hablar con abogados y otros trámites. La casa tenía un inquilino y el día que Caro y Titi la vieron fue la única vez que accedió a mostrarla.
Desde Roig, la amorosa de Vero les advertía de los problemas que habían tenido anteriores interesados.
Pero Titi agarró el teléfono y llamó directamente al abogado. Finalmente la vieron y quedaron encantadas.
Pero se venía otro desafío. «Teníamos que convencer a nuestros maridos que habíamos visto un paraíso y que teníamos que comprarlo en 15 días! Pobres Fede y Hernán, con dos esposas especialistas en Marketing no les quedó mucho margen de negociación», recuerda Titi entre carcajadas…
¿Por qué el apuro? Por los problemas legales, la venta de la casa debía firmarse antes del 1 de diciembre. El dueño se la vendería al primero que señara.
Pero ellas estaban absolutamente seguras, a pesar de haber llegado a la casa a través de un link que solo mostraba un jardín abandonado con un lago atrás. «Solo Titi logra descubrir cosas así» se ríe Caro.
No saben lo que pasó después…