Son de hierro de fundición, pintadas a horno lo que las hace super duraderas. Viene con un caño que es adaptable a la altura que se necesita ya sea para una pérgola, un techo, un ambiente interior. Tienen una base, un nudo central en el tubo y un capitel, todo regulable.
“Se arman fácilmente con los accesorios de ajuste”, cuenta Vale quien las colocó en su chacra en las sierras y le quedaron espectaculares.
En primer lugar Vale busco estas columnas en Uruguay y no encontró por lo que decidió importar para su chacra, aunque luego muchos colegas se mostraron interesados por lo que realizó una importación mayor y las comercializa en el país.
La arquitecta dice que quedan fabulosas en entradas de casas, galerías, pérgolas, barbacoas y también divinas en espacios interiores.
Nos fascina ese touch colonial en construcciones modernas, crack Vale!







