Las casas se desarrollan en cuatro niveles para aprovechar al máximo las vistas al mar. Cuenta con un nivel de acceso de cocheras y servicios, una primera planta con áreas para estar con living, comedor, cocina. “El segundo nivel es el área íntima con tres dormitorios y baños y luego el último, la azotea, con una fabulosa terraza jardín con piscina individual y unas vistas divinas desde espacios con livings”, nos cuenta Natalia.
Para un mayor confort, comenta Ian, todas las residencias tienen ascensor propio. “El proyecto es un desarrollo del Estudio Ing. Soria, de una amplísima trayectoria en emprendimientos edilicios y urbanos”, agrega
“Lo que nos encanta de este proyecto es su ubicación, a pasos del mar, con unas vistas espectaculares y un entorno privilegiado. Estamos muy contentos diseñando las casas, y poniendo todo para que sean únicas,” afirman los responsables del Estudio Guevara Ottonello, y aseguran que el máximo nivel de sus terminaciones permite que cada propietario decida sobre el equipamiento e interiorismo de cada residencia de acuerdo a sus gustos.
Una apuesta arquitectónica de primer nivel de los arquitectos que juegan con volumetría, terrazas, vidriados y apropiación del entorno para generar cuatro residencias con una personalidad y un confort impresionante.
Gracias Natalia e Ian, ¡nos encantó el proyecto y nos pareció una excelente inversión inmobiliaria!






